El triunfo del Frente Popular desencadenó un proceso de violencia y agresiones por parte, sobre todo, de los falangistas vallisoletanos, que de ninguna manera aceptaban el dictamen de las urnas. Las consignas difundidas por Jose Antonio en el Teatro Calderón acerca de “los puños y las pistolas” fueron fiel y entusiásticamente seguidas en nuestra provincia por sus seguidores inmediatos; algunos de ellos fueron detenidos en el transcurso de sus razzias, por tenencia ilícita de armas o por incitación a la violencia, como fue el caso de Onésimo Redondo. Otros, como José Antonio Girón de Velasco, se las ingeniaban para mantenerse en libertad sin dejar de organizar ataques a las fuerzas y personas de izquierdas y elevando progresivamente la tensión y el caos en las calles de la capital y los pueblos…
En cuanto a Valladolid, actualmente la Cruz Laureada de San Fernando es utilizada tanto por el Ayuntamiento como por la Diputación Provincial.
Nuestra comunicación analiza la vida cotidiana de la provincia de Valladolid durante la Guerra Civil.
Gobierno Civil
La sede del Gobierno Civil estaba situada en la calle Cadenas de San Gregorio, y fue uno de los escenarios más significativos de la sublevación en Valladolid. El Gobernador Civil designado por la República era Luis Lavín Gautier, quien vino desde Zamora para desempeñar este mandato.
Cuartel de la División
Valladolid era de sede de la VII División Orgánica, cuyo jefe era el general Nicolás Molero Lobo, leal a la República. Molero había sido operado y se hallaba en plena convalecencia hacia mediados de julio de 1936, pero ante los rumores, cada vez más intensos, de un levantamiento militar, se incorporó a su despacho.