Portada ::: ::: Represión

Lugares de Represión

Cárcel Vieja (Chancillería )

Cárcel Nueva

Cocheras de Tranvías

Altos de San Isidro

Orosia Castán Lanaspa
Lunes 21 de abril de 2008


Cárcel Vieja (Chancillería )

Esta prisión estaba fuera de uso desde 1935. El Gobierno de la República levantó una nueva cárcel y abandonó este antiguo caserón.

El golpe de estado volvió a llenar de presos este edificio Al principio encerraban aquí tanto a hombres como a mujeres, pero al poco tiempo quedó solamente como prisión de mujeres.

Una garita levantada frente a la puerta impedía el paso a los viandantes. Dentro, centenares de mujeres apelotonadas dormían en los suelos de las celdas, los pasillos, el patio y los rellanos. Aquí estaban encerradas chiquillas de apenas 16 años junto con ancianas de 70; obreras y maestras; activistas y esposas de alcaldes; muchas de ellas, con sus niños de pecho, a los que intentaban criar.

La gran mayoría de estas mujeres eran presas gubernativas, es decir, que nunca fueron juzgadas; a disposición del Gobernador Civil, pasaron en la cárcel el tiempo que arbitrariamente les quisieron asignar, sin estar ni siquiera acusadas de algo concreto.

Cárcel Nueva

Inaugurada por la República en julio de 1935, esta prisión acabó siendo el destino final de muchos de sus dirigentes.

Aquí estaban presos sobre todo los hombres sometidos a juicio. Algunos de los juicios se celebraron en su interior, como la causa 102/36, seguida a “448 paisanos”, los detenidos en la Casa del Pueblo.

De allí salían hacia el paredón, o hacia otras cárceles los que tuvieron más suerte. La capilla (celdas destinadas a los que iban a morir) estaba ubicada en las celdas 11, 12 y 13. Allí pasaron sus últimos momentos los condenados a muerte, acusados casi siempre de “rebelión”: casi 400 personas de todo tipo, desde el alcalde electo, Sr. García de Quintana, el diputado Federico Landrove López, concejales, abogados, comerciantes, profesores, estudiantes, obreros, carpinteros, personas de todo oficio y condición; también, aunque escasas, hubo mujeres, aunque los golpistas, machistas e hipócritas, prefirieron casi siempre asesinarlas de manera ilegal y hacerlas desaparecer.

Cocheras de Tranvías

Se trataba de unas naves que servían de encerradero y taller para reparar los tranvías, que eran el medio de transporte en la ciudad. Las Cocheras se encontraban frente al Campo Grande, en el Paseo de los Filipinos, y las traseras estaban muy cerca de las vías del tren.

Ante la enorme cantidad de detenidos y la imposibilidad de encerrarlos a todos en las dos cárceles disponibles, los golpistas decidieron habilitar estas naves como centro de detención.

Se trataba de dos naves, una mayor que otra, con un patio central. Las naves disponían de fosos, y dentro de una de ellas había un tranvía averiado. Las naves no disponían de agua ni de ningún otro tipo de servicio. Los detenidos, situados en las naves por orden alfabético, buscaban un rincón para colocar su petate, si lo tenían, y dormían en el suelo. En las naves había continuamente unos 4.500 detenidos, 3.000 en la nave mayor y unos 1.600 en la más pequeña. Este número se mantenía, a pesar de las continuas sacas y traslados que se producían a diario, con el ingreso de nuevos detenidos.

Los detenidos fueron obligados a cavar unas letrinas en el patio; el agua disponible salía de un caño, donde se formaban grandes colas. El rancho ofrecido fue perdiendo calidad y cantidad, de forma que aquellos presos que no tenían ayuda exterior pasaron mucha hambre y todo tipo de necesidades. Los afortunados que tenían familia que les pudiera auxiliar recibían la comida a diario en cestas, y sacaban sus ropas para que se las lavaran. Pero la gran mayoría no recibías esos socorros, lo que propició enfermedades y muertes, sobre todo cuando llegó el crudo invierno de Valladolid.

Hasta la mitad del año 37, grupos de falangistas provenientes de los pueblos y de la propia capital fueron haciendo su particular limpieza, eliminando a todos aquellos vecinos que conocían por haber formado parte de las corporaciones o sindicatos en los pueblos, o por haberse significado de alguna manera durante la República…

Muchas son las personas que desaparecieron de Las Cocheras. Cuando su familia iba a llevarles la comida, les anunciaban que su familiar “había sido puesto en libertad”. Nunca los volvían a ver vivos.

Dado que allí estuvieron confinados ciudadanos de todos los pueblos de la zona, las Cocheras de Tranvías de Valladolid constituyen el símbolo más extendido de la represión homicida que el golpe franquista ejerció en nuestra provincia.

Altos de San Isidro

En las afueras de la ciudad, en la carretera de Soria, se encuentra la Ermita de San Isidro. Se trata de una zona elevada, por lo que es conocida como Los Altos de San Isidro.

En 1936 el acceso a este lugar era poco más que un camino; en los alrededores, unas cascajeras, la vía del tren y alguna nave desperdigada constituían el paisaje de esta zona. Los golpistas destinaron la cascajera a campo de fusilamiento. El sitio estaba alejado, pero se podía controlar fácilmente.

Los fusilamientos se llevaban a cabo al amanecer, entre las 5.00 y las 6.00 en verano y las 7.00-8.00 en invierno. Mucha gente se daba cita a estas tempranas horas para asistir a las ejecuciones. Algunos eran familiares, amigos o vecinos de las víctimas, que acudían como testigos; pero el grueso del público lo constituían los curiosos, que encontraban emocionante el espectáculo.

Muy pronto se montó en las proximidades una churrería ambulante, que ofrecía churros y copas para acompañar la función. Este hecho, unido a la cantidad de mujeres y niños que acudían a contemplar los fusilamientos, hizo que el Gobernador publicase una nota en la prensa, invitando a que la gente dejara de asistir.

Unas 400 personas fueron pasadas por las armas en Las Cascajeras de San Isidro. Los tiros se oían en las barriadas próximas, donde los atemorizados vecinos contaban los tiros de gracia para saber la cantidad de fusilados cada noche.

En la actualidad, el campo de deportes de un colegio infantil ocupa este desgraciado lugar, en el que cada año se homenajea a los fusilados por los golpistas desde 1936 a 1941.

Ver imágenes Calcel Nueva Calcel Vieja Cocheras

Documentos adjuntos