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Tierra y Libertad. Nº 256 (28-4-1915).Nº 257 (12-5-1915).

CONGRESO INTERNACIONAL DE LA PAZ EN EL FERROL

Mariano Manzano, representa al Ateneo Sindicalista y grupo “Los de siempre” de Valladolid. Se han adherido al Congreso estando de acuerdo con los medios que acordaran: Solidaridad Ferroviaria (Sección Autónoma) de Valladolid, Ateneo Sindicalista de Valladolid.

El anarquismo organizado en los orígenes de la CNT (Tierra y Libertad 1910-1919) - Joan Zambrana
Jueves 12 de noviembre de 2009


A los congresistas

¡Salud, heraldos de la paz!

En los actuales críticos momentos para la humanidad; cuando pueblos que se titulan civilizados, proclamadores y sostenedores del derecho de gentes, saltando sobre todas las consideraciones humanas, riegan con juvenil sangre los campos que en otros tiempos, por medio del trabajo, produjeron exuberantes frutos, vosotros, respondiendo al llamamiento del Ateneo Sindicalista del Ferrol, abandonáis vuestros lares para laborar por la paz.

La humanidad, que se siente estremecida de horror ante el vértigo homicida que se ha apoderado de los hombres que parecían más ecuánimes, tiene fijo el pensamiento en vosotros, esperando el resultado de vuestra altruista labor.

Discutido ha sido este Congreso, antes de realizarse, y por falta de valor no ha sido combatido por los eternos pesimistas, que ante el temor del fracaso, reservan sus actividades, sus energías, para “cuando las circunstancias sean más favorables”.

TIERRA Y LIBERTAD os saluda fraternalmente, porque, optimista como vosotros, eterno optimista, cree que la raza humana será feliz un día por la labor, por el esfuerzo de los soñadores, porque el pesimismo es la negación de la actividad, en tanto que el optimismo es la esperanza, la lucha.

Jamás por las columnas de estas hojas, como por nuestro pensamiento, paso la idea del fracaso, Por eso estamos identificados y acudimos a ese Congreso para abrazar a los luchadores, a los que sin temor a las inclemencias del tiempo y de los hombres van siempre adelante, “verso la parte donde si leva il sole”.

La importancia del Congreso Internacional de la Paz, está en el Congreso mismo, y vosotros, congresistas, que representáis la parte más útil de la humanidad, que sois los productores de toda la riqueza, sois los más autorizados para hacer que los anhelos de paz lleguen a las alturas donde se forja el rayo asesino, y que las palabras de amor y fraternidad se extiendan entre los que naturalmente unidos por ansias de emancipación y por el manejo de los útiles de trabajo, se encuentran hoy frente a frente con un odio inculcado por sus tiranos y explotadores.

Si lográis poneros en comunicación con los combatientes de vuestros respectivos pueblos y les hacéis sabedores de que en los países neutrales se respira ambiente de paz, y que hasta en las naciones en guerra, el pueblo está cansado de tanto horror y que solo espera la palabra que ha de hacer ver al pueblo que nadie, y en nombre de nadie ni de nada, puede disponer de su vida, habréis hecho una labor tan humana, que tal vez de al mundo el alto ejemplo de una paz impuesta por el pueblo, que sería la única paz estable y duradera.

Que a la vez que laborar por la paz, laboréis por la creación de una nueva Internacional, es el deseo de cuantos confían en que ha de ser el pueblo productor el destructor de todas las desigualdades.

¡Salud, heraldos de la paz!

Tierra y Libertad. Nº 256 (28-4-1915).

Contra la opinión de los francófilos y germanófilos; contra la voluntad de los socialistas, y contra el “prudente” criterio de los pesimistas,nosotros, desde que el Ateneo Sindicalista del Ferrol lanzó la idea de la celebración del Congreso de la Paz, la acogimos con entusiasmo augurándole éxito completo.

Y así fue.

El Gobierno que preside el llamado “protector de los obreros” tuvo a bien suspender la celebración del Congreso, a pesar de sus continuas protestas pacifistas, y la suspensión fue seguida de toda clase de atropellos y vejaciones para los que, ante la tragedia que a tantos ha hecho perder la cabeza, han conservado la serenidad necesaria para no dejarse arrastrar por el falso concepto patriótico y por la más falsa definición de la idea de libertad.

La conducta del señor Dato, nos produce deseos de arrojar un salivazo sobre los obreros que obedeciendo órdenes superiores no hace mucho, con ocasión del viaje del ministro a Barcelona firmaban proclamas, excitando a los trabajadores a que hicieran un entusiasta recibimiento “al único” que se preocupaba de mejorar la suerte de los trabajadores.

A pesar de la orden de suspensión la mayor parte de los delegados acudieron al Ferrol, en cuya población pudieron darse cuenta del efecto desastroso que en el pueblo había producido tal atropello.

Las precauciones adoptadas por el Gobierno fueron enormes. La prensa nos comunicaba diariamente la llegada de fuerzas de la guardia civil y policía. El jefe de ésta recorría las casas de huéspedes ejerciendo asquerosa coacción para que nos negaran hospedaje y nuestros telegramas eran intervenidos por la censura.

Un miedo cerval había invadido a las autoridades, que ante el temor del pueblo, que había manifestado sus simpatías por el Congreso en el mitin preparatorio, no se atrevían a atropellarnos en la vía pública.

Los delegados iban llegando en todos los trenes, y la expectación aumentaba en el vecindario ante lo que pudiera ocurrir.

En la noche del día 29 llegaron los camaradas Manuel Joaquín de Souza, Antonio Alves Pereira, Serafina Cardoso Lucena, Ernesto Cardoso y Aurelio Quintanilla, y varios compañeros de La Coruña, encontrándonos al poco rato todos los delegados en el Ateneo Sindicalista, donde permanecimos, fraternizando y cambiando impresiones, hasta las tres de la madrugada.

Cortas nos parecieron aquellas horas en que 47 delegados, representando a la mayor parte del proletariado, con su acto de presencia significaban una elevadísima protesta contra el entronizamiento del militarismo y contra el absurdo de que en nombre de intereses que el proletariado desconoce, y abusando de su ignorancia e impotencia por falta de cohesión se le obligue a matar y morir, poniéndole a más bajo nivel que a las fieras, pues éstas no se destrozan entre las de su misma especie.

Aquellas horas de fraternidad, aquel cambio de impresiones, nos trajo a la memoria el episodio de las Cortes de Cádiz, que para defender la independencia de la patria, deliberaban y legislaban contra el invasor, entre el estampido de los cañonazos del enemigo.

También el Ferrol, con las tropas acuarteladas y la capital tomada militarmente, con una legión policiaca que ejercía su innoble misión, los representantes de los modernos esclavos se reunían para buscar los medios de abatir el privilegio y la tiranía.

Con un abrazo y un ¡hasta luego! nos despedimos casi al amanecer.

¡Hasta luego! Mientras nosotros hablábamos de amor y de fraternidad, la fiera autoritaria, oculta en su cubil, tramaba la manera de interrumpir, de romper el lazo fraternal que nos unía; y en las sombras de la noche, valida de los cañones de los fusiles –única razón en que puede apoyarse la autoridad-los domicilios en que se alojaban los heraldos de la paz, y ante el espanto de las mujeres y niños se consumaba el atropello más inhumano, propio de los gobernantes que rigen este país.

Los delegados portugueses fueron expulsados.

Si en España hubiera la más pequeña noción de justicia, diríamos que habían sido conducidos hasta la frontera los camaradas portugueses, como se conduce a los detentadores, a los ladrones; pero como sabemos que cuando los culpables son de alto copete, al delito de robo se le llama defraudación y al asesinato lance de honor, decimos que los camaradas portugueses fueron tratados como los gobiernos de todos los países tratan a los obreros que sienten deseos de emancipación.

Hemos de decir que a pesar de la prohibición del Gobierno el Congreso se celebró, sino con la brillantez y el aparato propio de estas asambleas, con la solemnidad que tienen los actos que se celebran en las circunstancias excepcionales que la torpeza de un Gobierno inepto nos crearon, y que los acuerdos tienen toda la fuerza moral necesaria para su ejecución.

¡Que sobran los legalismos cuando hay buena voluntad!

Pasamos a reseñar la labor del Congreso, según las notas queposteriormente nos han sido enviadas.

PRIMERA SESION

El 29 de abril de 1915, celebróse en El Ferrol la primera sesión del Congreso Internacional de la Paz, con asistencia de los siguientes delegados:

Constancio Romeo que representa al Ateneo Sindicalista de Ronda, grupos“Juventud en marcha…” y “Ni Dios ni Amo” de La Coruña, Comité de propaganda social de Lisboa, La Antorcha Galaica y Federación Anarquista Cántabra; Antonio Lozano, al grupo “Los Iguales” de Madrid; Ginés Ros y Manuel Jiménez, a las Federaciones Obreras de La Unión y Cartagena; Aquilino Gómez, a las agrupaciones “Los Silenciosos”, de San Sebastián,“Irredentos”, de Arboleda y Galdames y “Libres” de Baracaldo; Mariano Manzano, al Ateneo Sindicalista y grupo “Los de siempre” de Valladolid; Francisco Vilaplana, al grupo “Los sin nombre” de Sabadell; Manuel Ferreira, a los Sindicatos Obreros de Cartagena, Murcia y Mazarrón;Ildefonso Gari, a la Federación Obrera de Villanueva y Geltrú; Juan No, Nicolás Trabaleda y Manuel Suarez, a las Sociedades Obreras de La Coruña; Manuel Andreu, Ángel Pestaña, Francisco Miranda, E.C. Carbó y Antonio Loredo, a “Solidaridad Obrera”, Confederación del Trabajo de Cataluña, Sociedades Obreras de Elda (Alicante, Federación Local de Zaragoza, Agricultores de Jerez de la Frontera y Federación Comarcal de la provincia de Córdoba; Sánchez Rosa, a las Sociedades Obreras de Andalucía; Mauro Bajatierra a la Federación de Peones y Braceros de España; Miguel Pascual y Juan Iñiguez, a los grupos “Pro Paz” y “Solidaridad Humana”, de Madrid, Antonio F. Vieytes, a la Confederación Operaria Brasileira; Gabriel Pazan, a la Sociedad Obrera “Trabajo y Cultura” de Cartagena y demás adheridas de Águilas y Mazarrón, Jesús Sánchez, a los Ferroviarios (Sección Norte) de Barcelona; López Bouza a “La Voz del Cantero” de Madrid; Pedro Sierra a la Federación de Sociedades Obreras y “Acción Libertaria”, de Gijón; Tomás Herreros, a “Tierra y Libertad”; Antonio Porto, a “Cultura Libertaria” y Grupo “Acción Anarquista” de Ferrol. Aurelio Quintanilha, a la Federación de Juventudes Sindicalistas de Francia y núcleos de Juventudes Sindicalistas de Portugal; Joaquín Nogueira y Mario Nogueira, a la Unión de los Sindicatos Obreros de Lisboa, Antonio Alves Pereira, a “A Aurora” de Oporto; Ernesto Costa Cardoso, al Centro Instructivo de Propaganda Libertaria de Oporto; Serafín Cardoso Lucena y Manuel Joaquín de Souza, a la Biblioteca “A Vida” de Oporto; Manuel Campos a los anarquistas portugueses. … Se han adherido al Congreso estando de acuerdo con los medios que acordaran para acabar con la guerra europea, las siguientes entidades, federaciones,ateneos y grupos:

Asociación Varia “La Fraternal” y grupo “Los Conscientes” de Vitoria; Sociedad de Obreros en Hierro y Metales de Langreo (Felguera); Sociedad de Obreros de Tolosa; Juventud Socialista “Luz y Ciencia” de Mieres; Canteros y Mamposteros de Bilbao; Fraternidad Ferroviaria, Sección Autónoma de Bilbao; Sociedad de Oficios Varios de Osuna; Dependientes de Comercio de Huelva; Campesinos de Lebrija; Federación Nacional de Obreros Toneleros de España; Oficios Varios “El Derecho a la Vida” de Prado del Rey; Constructores Navales de Puerto Real; Sociedad de Obreros “El Porvenir” de Torres; Albañiles “El Despertar” de Huelva; “Agricultura Manual” de Hellín; Mineros, de Riotinto; Arte de Imprimir de Sevilla; Agricultores de Montellano; Agricultores de Alcalá del Rio; Agricultores de Utrera; Camareros y Cocineros de Huelva; Ferroviarios, Sección Autónoma de Cala; Casa del Pueblo de Puerto Real; Grupo “Germinal” de Riotinto; Agricultores de Pedralba; Oficios Varios de Écija; Sociedad Obrera de Torre del Campo; Oficios Varios de Jaén; Agricultores de Úbeda; Agricultores de Cazorla; Agricultores de Iruela, Sindicalistas de Canena; Sindicalistas de Ibia; Agricultores de Quesada; Oficios Varios de Santo Tome; Agricultores de Torreperogil; Federación Agrícola Comarcal de Jaén; Agricultores de Navas de San Juan; Centro Obrero Instructivo de Jaén; Agricultores de Córdoba; Ebanistas de Córdoba; Albañiles de Córdoba; Carpinteros de Córdoba; Oficios Varios de Bias de Segura; Sindicalistas de Villanueva del Arzobispo; Centro Obrero de Zaragoza; Centro Obrero de Alcoy; Centro Obrero de Estudios Sociales de Valencia; Panaderos de Valencia; Oficios Varios de Alicante; Centro de Maestranza del Depósito de El Ferrol; Federación de Sociedades Agrícolas de Puentedeume y El Ferrol; Forjadores y Ayudantes de El Ferrol; Canteros de El Ferrol; Torneros y Manipuladores de herramientas mecánicas de El Ferrol; Electricistas de El Ferrol; Oficios Varios de La Graña; Federación Obrera de Marín, Comité Local de El Ferrol; Federación Obrera de Pescadores de la Región Gallega; Zapateros de El Ferrol, Federación Local de La Coruña; Partido Republicano de El Ferrol; Centro Obrero de Oviedo; La Unión Marítima de Gijón; Canteros de Madrid; Zapateros de Sonia; Obreros en Hierro y Metales de Madrid; Solidaridad Ferroviaria (Sección Autónoma) de Valladolid; Unión de Trabajadores,Cooperativa de Consumo, Socorros Mutuos y Caja de Ahorros de Manzanares; Federación Obrera Local de Logroño; Marineros y Fogoneros, de El Ferrol; Armadores de El Ferrol; Inquilinos de El Ferrol; Sociedad de Obreros braceros de Jumilla. Asociación Internacional de la Paz y de Libertad; Federación Nacional del Arte Fabril y Textil de España; Federación Local de Sabadell, Federación Obrera de Tarrasa; Liga para la defensa de los Derechos del Hombre; Centro Obrero de Tortosa; Sociedad de Oficios Varios de Palafruguell; Corchotaponeros de San Feliu de Guixols; “El Manchego Rebelde” de Manzanares; “Amor y Odio” de Paterna de la Rivera; “Juventud” de Elche; Federación de grupos anarquistas de Cataluña; “Juventud Ideal” de Játiva; “Juventud que despierta” de Campillo; “Voz Fraternal” de Nerva; “Ideal” de Nerva; “Ferrer” de Abercrave (Inglaterra); “Los Incansables” de Sevilla; “Acción Social” de Alicante; “Juventud Libertaria” de Valencia; “A Renovaçao” de Santos (Brasil); “Ni Rey ni Patria” de Nerva; “Luz de tres pueblos” de San Vicente de Castellet; “Caminho do Futuro” de Beja (Portugal);“L´Anarchie” de Paris; “Pro Paz” de Zaragoza; “Cultura Obrera” de Jerez de la Frontera; “Libero Homo” de Madrid; Federación Agrícola de la provincia de Tarragona.

Ateneo Sindicalista de Campillo; Ateneo de Cultura Racional de Sans; Escuela racionalista “Luz” de Barcelona; Sociedad Cultura Racional de Pueblo Nuevo; Ateneo Sindicalista de Valladolid; Ateneo Obrero de Almagro (Buenos Aires).

Agricultores “Seremos Libres” de Sanlúcar la Mayor; “Los Antiguerreros” de Barcelona; “Esperantistas” de Cartagena; “Alas” de Castro del Rio; “Los Desheredados” de El Rubio; Agrupación Socialista de Nerva; “Avante Pelo Futuro” de Vidago(Portugal); “Reivindicación” de Dowlais (Inglaterra); Pro Prensa de Dowlais (Inglaterra); “Ni dogmas ni sistemas” de Dowlais (Inglaterra); “Al buen fin, la buena causa” de La Línea; “O Despertar” de Oporto.

Oficios Varios de Puentedeume; Federación Nacional de Obreros Albañiles de España; Centro Obrero de Murcia; Zapateros de Dos Hermanas; Ajustadores y ayudantes de Valencia; Oficios Varios de Baeza; “Amor y Progreso” de Málaga; Agricultores de Badajoz; Objetos de Mimbre de Madrid; Albañiles de Dos Hermanas; Agricultores de Dos Hermanas; Centro Obrero de Cáceres; “La Argentina en Europa”; Federación Obrera de Vitoria; Gabarreros de Alicante; Unione Sindicales Italiana.

Después del saludo hecho a los delegados por el compañero López Bouza, de la Comisión Organizadora, propone que como protesta contra la actitud del gobierno y para terminar la guerra europea, el Congreso acuerde huelga general en todas las naciones.

Aurelio Quintanilha corrobora lo dicho por Bouza y propone que se escriba a todas las naciones y entidades representadas y adheridas, para que hagan un movimiento de protesta, y que en los países extranjeros se hagan manifestaciones de protesta frente a las embajadas y consulados españoles, dando así una demostración del descontento de todo el proletariado, producida por la prohibición del Congreso de la Paz. Miranda, cree que las cartas serían un peligro, porque no llegarían a su destino y dice que es mejor esperar para cuando los delegados lleguen a sus localidades respectivas, hagan el trabajo de agitación y protesta.

Eusebio C. Carbó, de acuerdo con Quintanilha y López Bouza, cree que sin pérdidas de tiempo debe procederse a la organización de un movimiento revolucionario. Tomas Herreros está conforme con esa actitud, pues “Tierra y Libertad”, que él representa, se pondría al lado de los organizadores de ese movimiento. Juan Nó, pone en conocimiento de los delegados que el proletariado de La Coruña está dispuesto a ir a la huelga general, cuando lo quieran los trabajadores de toda España. Propone luego que si el Congreso no puede celebrarse en El Ferrol, los delegados se trasladen a La Coruña en donde podrá celebrarse. Se acuerda que en todos los pueblos que sea posible se lleve a cabo una huelga general de protesta y de afirmación revolucionaria.

Léese una proposición que presenta Constancia Romeo y que es la siguiente:

1. Que se nombre un “Comité Permanente del Congreso Internacional de la Paz”

2. Que este Comité escriba cada quince días una alocución revolucionaria escrita en los idiomas que se habla en las naciones beligerantes y las haga llegar por todos los medios a las trincheras y a los campos de batalla.

El Congreso aprueba la integridad de la proposición.

Se acuerda que el “Comité Permanente del Congreso Internacional de la Paz”, a propuesta de Antonio Loredo, resida en Lisboa (Portugal). Miranda, propone la creación de un sub-comité y que éste resida en Barcelona; esta proposición, por ilógica es rechazada. Se autoriza a los portugueses para que ellos nombren los compañeros que crean conveniente.

Se trata de la creación de la “Internacional Obrera”.

Ernesto Costa Cardozo, delegado portugués, después de dar lectura a un trabajo sobre la necesidad que se siente en el proletariado de Portugal y España de un “Pacto de Solidaridad”, presenta la siguiente proposición:

1. Que este Congreso nombre un Comité compuesto por delegados de España y Portugal.

2. Que se trate de estrechar los lazos de solidaridad entre el proletariado de ambos pueblos, dando así principio a la organización de la Federación Ibérica, célula inicial de la Federación Internacional de los Sindicatos obreros contra la guerra, contra todas las guerras, contra la explotación capitalista y contra la tiranía del Estado; y

3. Que se combata por todos los medios y en especial por medio de la prensa y de la tribuna, la opinión burguesa y política en su fiebre por el aumento de los armamentos y por su afán de conquistas territoriales.

El delegado del Comité de Propaganda Social de Lisboa, presenta otra proposición concebida en los mismos términos que la anterior, y en el Congreso acuerda se pase a discutir la conveniencia de la creación de la Internacional Obrera, sirviendo como célula primordial el proletariado organizado, representado en el Congreso.

Carbó sostiene que no hay necesidad de hacer nuevos Estatutos para este nuevo organismo, ya que con pequeñas observaciones pueden servir los mismos de la vieja Internacional.

Quintanilha observa que para no sufrir desviaciones que después serian un perjuicio para la emancipación del proletariado, la “Internacional Obrera” debe ser, simplemente, el compuesto de los sindicatos obreros en las naciones adheridas a esta organización.

Esta observación del compañero Quintanilha produce una discusión sobre los principios en que se ha basado siempre su lucha el proletariado revolucionario. Carbó interviene en el debate para afirmar que, dado que es necesario que el proletariado, para conseguir su emancipación integral ha de estar en plena lucha con el capitalismo y con los poderes constituidos, no debe admitirse dentro de las organizaciones obreras a ningún individuo, aunque trabaje como obrero, si ejerce algún cargo en los Municipios, en las Diputaciones o en los Parlamentos, porque serían un peligro, porque tratarían siempre de darle al movimiento de los trabajadores un carácter legalitario, ya que no haciéndolo así se negarían a si propios. Cree que esos, como todos aquellos que ejercen profesiones liberales, si quieren luchar por la emancipación humana, deben hacerlo al margen del movimiento obrero. Herreros dice que este mismo tema se ha discutido en el Congreso Nacional Obrero celebrado en Barcelona en 1910, acordándose que los intelectuales, si querían actuar en el movimiento revolucionario, no tenían por qué meterse en los organismos obreros, en donde nada podían hacer, dada la idiosincrasia que los caracteriza. Miranda habla de los maestros de escuela y a esos la organización obrera no debe rechazarles, y Herreros le contesta que siendo aquellos racionalistas no hay por qué rechazarles. Al fin se acuerda que podrán formar parte de “La Internacional” todos aquellos organizados que luchen contra el capital y contra el Estado como medio para llegar a un estado de convivencia social en donde el hombre sea libre material, moral e intelectualmente.

“La Internacional Obrera” queda constituida.

A propuesta del compañero Quintanilha se acuerda se publique una protesta contra la especie propalada por la prensa burguesa, que pretendía hacer ver al “publico grueso” que el Congreso Internacional de la Paz era organizado por agentes al servicio del emperador de Alemania.

Lozano dice que también se debe protestar contra el partido socialista y su órgano de prensa por haber combatido al Congreso y a sus organizadores.

Por último se acuerda publicar las actas de las sesiones del Congreso para probarle al gobierno español que a pesar suyo aquél se ha celebrado.

La primera sesión, se levanta a las dos de la mañana, dejando para el día siguiente la elección del Comité y la localidad donde debía residir el Comité de la “Internacional Obrera”.

SEGUNDA SESION

Entre el lapso de tiempo que separa una sesión de otra, el gobierno español,por medio de sus sayones, todos aprendices de mandones que corre por sus arterias sangre de los antiguos inquisidores, ha cometido la indignidad de asaltar el hotel donde se hospedaban los delegados extranjeros, deteniéndolos y deportándolos del territorio español.

Como protesta se acordó hacer un manifiesto que firman la mayoría de los delegados españoles y a propuesta de Lozano se acuerda mandar un telegrama a Portugal protestando contra la deportación de los compañeros portugueses.

Se discute sobre la localidad donde ha de residir el “Comité de la Internacional”. Romeo elige Lisboa, y Miranda, La Coruña. Loredo protesta que solo aparezca La Coruña y Barcelona, porque son una especie de espejuelo en el que se ven muchos trabajadores que déjanse llevar de superficialidades, pero que no analizan debidamente el movimiento obrero de dichas localidades, y por lo tanto, pide a los delegados de las demás regiones que hablen para que se sepa que no hay solo movimiento obrero en La Coruña y Barcelona, sino que lo hay en toda España.

Toman la palabra varios delegados. Lozano propone a Gijón o Zaragoza y Andreu dice que sea una ciudad que esté representada directamente en el Congreso. Por último se acuerda que el Comité resida interinamente en El Ferrol y que sus miembros sean los mismos que han formando la Comisión Organizadora del Congreso de la Paz.

Se trata sobre la reorganización de la Confederación Nacional del Trabajo a propuesta de Ángel Pestaña y dice que reorganizándola, se dará más fuerza a la “Internacional Obrera” y “Solidaridad Obrera“podrá salir diariamente más pronto. En este mismo sentido toman la palabra Andreu y Miranda de Barcelona, y Ginés Pol de La Unión, acordándose que se reorganice y que el Comité tenga su residencia en Barcelona.

Gari de Villanueva y Geltrú, presenta una proposición para que en España se evite que el gobierno rompa la neutralidad, acordándose evitarlo por los medios extremos, apelando si es posible a la huelga general.

Se pone a discusión, a propuesta de la Comisión Organizadora y del delegado Pascual de Madrid, la actitud que había de observarse frente a la expulsión de los delegados portugueses del territorio español. Toman parte en la discusión casi todos los delegados. Se acuerda publicar un manifiesto al “mundo obrero”, firmado por los delegados de todas las entidades representadas en el Congreso. Pascual, aun estando de acuerdo con la publicación del manifiesto, cree que eso no será suficiente, y que era necesario llevar a cabo un movimiento de carácter revolucionario. Se discute ampliamente este extremo de lo dicho por Pascual y Vieytes.

Miranda, Andreu y otros delegados, sostienen que eso sería precipitar los acontecimientos y creen que con la celebración de varios mitins en las diversas localidades de España y con la publicación del manifiesto “Al mundo obrero”, sería la suficiente protesta contra el gobierno, por el momento.

Carbó no cree que los mitins den resultado y aboga, como Pascual, López Bouza y Vieytes, por la huelga general espontanea y revolucionaria. Luego propone que “si la prensa se niega a publicar la protesta y la autoridad no autoriza su circulación que los delegados al Congreso se encarguen de repartirla por El Ferrol”. Esta proposición es rechazada por la mayoría de los delegados puesto que solo la aprobaron Vieytes, Pestaña y Loredo de Barcelona; Herreros de “Tierra y Libertad; López Bouza de El Ferrol; Gómez de Bilbao: Pascual, Iñiguez y Antonio Lozano de Madrid.

Cuando ya el Congreso había terminado sus tareas, llegaron los delegados de Cuba y de otros sitios a quienes la Comisión puso en antecedentes de lo que había ocurrido.

Como se ve, el Congreso se ha efectuado contra la orden del gobierno y con esto se prueba que la fuerza de la autoridad es nula, cuando hay quien se empecha en no obedecerla.

LA COMISION … Separadamente de los Congresistas, se pusieron de acuerdo los representantes de grupos y periódicos anarquistas de España para tratar de la constitución del “Comité español de la Internacional Anarquista”.

El compañero Constancio Romeo, presentó a los demás la siguiente proposición, que fue aprobada.

Dice así:

“Considerando en definitiva quiebra, sin vida y sin honor a la organización, con la denominación de “Internacional de la Democracia socialista” venía funcionando con la representación y apoyo de los socialistas parlamentarios de los diversos países, por haber sido sus jefes y directores los primeros traidores a las aspiraciones y principios de los verdaderos internacionalistas, según se ha demostrado de modo inconcuso desde los comienzos de la guerra europea;

Considerando, por otra parte, la imperiosa necesidad que el anarquismo mundial siente de una organización que, por los lazos de la más estrecha solidaridad sea fuerte y poderoso haz que una a los hombres que profesan el bello ideal y les ponga en condiciones de obrar de común acuerdo para contrarrestar la insana y prepotente fuerza de los gobiernos, y

Considerando, en fin, que la falta de una sana y revolucionaria orientación, en el proletariado mundial ha sido, sin duda alguna, el factor más importante de que se han valido los gobiernos de los Estados beligerantes para arras-trar a los proletarios a los campos de batalla, a defender con su sangre y con sus vidas los insensatos intereses de sus tiranos y verdugos, el representante que suscribe tiene la grata satisfacción de presentar a la consideración, estudio y aprobación del Congreso, la siguiente

PROPOSICION:

El Congreso nombrará antes de terminar sus tareas un Comité, compuesto de cinco individuos, cual entidad se denominará “Comité Español de la Internacional Anarquista”.

El Comité que se menciona tomará posesión a la terminación de las tareas del Congreso.

Las funciones del “Comité Español de la Internacional Anarquista” deberán dar comienzo por gestiones encaminadas a obtener la adhesión a la Internacional de todos los individuos, grupos y federaciones anarquistas existentes en España, y obtenida que sea, se pondrá en comunicación con el Comité de Londres, creado allí con idéntico fin y puestos ambos Comités de acuerdo podrán dirigirse a los anarquistas de los demás países hasta conseguir llegar a la constitución definitiva de la “Asociación Internacional Anarquista”.

Una vez creada la “Asociación Internacional Anarquista” está creará á su vez una sección o Comité en cada país y el Comité nombrado por este Congreso habrá llegado al término de su cometido.”

En su consecuencia se acordó que el “Comité Español de la Internacional Anarquista” resida en Barcelona, encargando al grupo editor de “Tierra y Libertad” la constitución del mismo. … Mucho esperamos de la actividad de los camaradas que han de constituir los Comités encargados de realizar los acuerdos del Congreso Internacional de la Paz.

EL DELEGADO

(Nota: Son numerosas las cartas de diferentes localidades, que obran en nuestro poder, manifestando su indignación por la arbitrariedad del Gobierno prohibiendo la celebración del Congreso Internacional de la Paz)

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